La importancia de definir a tu cliente ideal a la hora de emprender

Una de las cosas más difíciles de vender por Internet es encontrar a tu tipo de cliente ideal al que venderle tus productos/servicios. Leído esto, puede que ahora empieces a pensar en algo que piensan muchos  emprendedores al comenzar sus negocios: «¿Por qué voy a tener que limitar la población a la que me dirijo? ¡Yo quiero dirigirme a todo el mundo! ¡Cuanto más mercado mejor!». Erroooor. Aunque en un principio te sorprenda, la experiencia en el emprendimiento dicta que dirigirte a un público determinado o específico hará crecer más tu negocio. Por tanto, manos a la obra y empieza ya a definir a tu cliente ideal.

Antes de definir a tu cliente ideal, necesitas saber exactamente qué es eso del cliente ideal. Pues bien, tu cliente ideal es aquel que adora tus productos o servicios, entiende el valor de lo que le ofreces, está dispuesto a pagar por ellos y, por supuesto, es aquel con el que te encanta o te encantaría trabajar.

Público Objetivo vs. Cliente Ideal vs. Cliente del Demonio

El público objetivo es aquel grupo de personas que pueden querer o necesitar tus productos o servicios. Sin embargo, el cliente ideal es, de ese público objetivo, aquel con el que deseas trabajar y con el que te sientes a gusto.  Por contra, el cliente del «demonio» es aquél que compra poco, te genera muchos problemas, te hace perder mucho tiempo y puede llegar a negociar hasta el último euro…Por lo tanto, visto esto, entenderás aún más la importancia de identificar, definir y atraer con tus estrategias de marca y comunicación a ese cliente o clienta ideal, dejando de lado a aquellos que probablemente no te vayan a hacer más que perder tiempo y dinero.

Ventajas de definir a tu cliente ideal

En línea con el punto anterior, quiero aportarte aún más razones por las que definir a tu cliente ideal y que tienen que ver con las grandes ventajas que va a suponer para tu negocio. Entre ellas están:

  • Evitar al «cliente del demonio» del que te acabo de hablar.
  • Aumentar las probabilidades de trabajar con aquellos clientes con los que te sientes bien y que por lo tanto te van a permitir trabajar más a gusto.
  • Conocerle mejor, saber cuáles son sus problemas, necesidades, gustos, preferencias, miedos o frustraciones.
  • Comunicarte mejor con él y hablarle directamente apelando a sus sentimientos, emociones y creencias, sabiendo como tocarle su fibra sensible. Esto es, crear conexiones emocionales con el.
  • Tener claridad y foco para perfeccionar tus estrategias de branding (marca) y marketing.
  • Aumentar las posibilidades de convertir en cliente a ese público objetivo que se ajusta a tu definición de cliente ideal.
  • Mejorar y/o ampliar tus productos o servicios.

Tu misión: resolverle sus problemas, satisfacer sus necesidades o ayudarle a cumplir sus deseos, sueños u objetivos.

¿Qué pasa cuando no defines a tu cliente ideal?

Por otro lado, no definir a tu cliente ideal o no tener claro quién es hará que no tengas una estrategia clara, tus esfuerzos en tiempo y dinero darán menores resultados costándote llegar al público adecuado, atraerás clientes que no se ajustan a tus productos/servicios, tu estilo o tu forma de trabajar y, finalmente, acabarás frustrado/a y estresado/a sin saber muy bien qué es lo que estás haciendo mal.

¿Qué hago antes: definir a mi cliente o crear mis productos/servicios?

Aludiendo de nuevo a la experiencia en el mundo del emprendimiento, muchos expertos recomiendan crear productos/servicios dirigidos a satisfacer a ese cliente ideal definido con anterioridad. Otros, sin embargo, no le dan tanta importancia al orden.

Por un lado, crear un producto o servicio que te encante puede hacer que luego te sea muy difícil encontrar clientes en el mercado a los que les pueda interesar. Por otro lado, trabajar con productos o servicios que no te satisfacen del todo, no te llenan o no te permiten desplegar tu creatividad, tus mayores talentos o tu yo más auténtico puede llevarte a sentirte frustrado/a y restarte alegrías.

Mi consejo: busca el equilibrio. Estudia el mercado, analiza la competencia para saber qué tipo de cliente no están atendiendo y qué solución le puedes ofrecer,  busca los productos que tienen mayor demanda, define un cliente que esté en línea con lo que te gusta hacer y crea tus productos o servicios teniendo en cuenta a tu cliente ideal pero sin perder tu esencia y autenticidad.

¿Cómo definir a tu cliente ideal?

Para conocer a tu cliente ideal, has de recopilar una serie de datos con detalle y exhaustividad. Quizás ya tienes clientes y puedes basarte en ellos para hacer tu análisis. Sin embargo, en el caso de que no los tengas, investiga, sal a la calle, navega por internet, aprende todo sobre él y sé detallada/o en tus conclusiones. Cuanto más sepas de ese cliente, más fácil te será conectar con él yen lugar de tratar de “venderle” tus productos y/o servicios, podrás venderle  la solución o respuesta que tú le das a sus necesidades emocionales, aumentando las probabilidades de venta.

Y llego al final de este post en el que deseo haberte aportado luz sobre la importancia que va a tener para tu negocio realizar este trabajo de definición tan relevante. ¿Se te ocurren más ventajas que puede aportar definir a tu cliente ideal? ¿Te ha gustado el post? Por favor, déjamelo en los comentarios.

¡¡Qué tengas muy buen día!!

 

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